Necesidades Humanas Fundamentales

La tendencia hegemónica a evaluar el nivel de desarrollo en función de la circulación de bienes y servicios en una economía nacional, hace perder el foco de la importancia de las personas humanas en el proceso de desarrollo. Para esta teoría la calidad de vida, medida a través de la satisfacción de las necesidades humanas fundamentales es el criterio cualitativo diferenciador entre un buen y un mal proceso de desarrollo.

Calidad de vida y necesidades humanas son inherentes al desarrollo y partes de una ecuación irreductible que la economía ha esquivado al reducir la necesidad a las preferencias de los consumidores y a sus comportamientos observables en el mercado.

A partir de este primer postulado, el desarrollo se refiere a las personas y no a los objetos, la teoría desarrolla una taxonomía de necesidades humanas fundamentales (NHF) y las clasifica en necesidades axiológicas y existenciales.

Necesidades axiológicas:

  • Subsistencia
  • Protección
  • Afecto
  • Entendimiento
  • Participación
  • Ocio
  • Creación
  • Identidad
  • Libertad

Necesidades existenciales

  • Ser
  • Tener
  • Hacer
  • Estar

Contrario al pensamiento económico tradicional, para esta teoria las necesidades no son infinitas, cambiantes de una cultura a otra, de un grupo y estrato socio-economico a otro. Estas nueve necesidades son consideradas universales, inherentes a las persona humana e iguales en todas las culturas y tiempos históricos. Para el DEH, lo que cambia de cultura a cultura son los satisfactores de estas necesidades.

Para el DEH las necesidades humanas fundamentales:

Las necesidades humanas fundamentales conforman un sistema en el que no cabe establecer linealidades jerárquicas. Esto significa, por una parte, que ninguna necesidad es per se más importante que otra, y por otra parte, que no hay un orden fijo de precedencia en la actualización de las necesidades.

Concebir las necesidades tan solo como carencia implica restringir su espectro a lo puramente fisiológico, que es precisamente el ámbito en que una necesidad asume con mayor fuerza y claridad la sensación de «falta de algo».
Sin embargo, en la medida en que las necesidades comprometen, motivan y movilizan a las personas, son también potencialidad y, más aún, pueden llegar a ser recursos. La necesidad de participar es potencial de participación, tal como la necesidad de afecto es potencial de afecto.

  • En relación a uno mismo (Eigenwelt)
  • En relación con el grupo social (Mitwelt)
  • En relación con el medio ambiente (Umwelt)